Habana 500 Edición Limitada – Renier Perfumes

S/96.00

Extrait de Parfum

Capacidad: Decant 5 ml

10 disponibles

SKU: 82883047d07e2 Categorías: , ,

Descripción

Esta fragancia ha sido inspirada por la imagen del cuadro también titulado Habana 500 y ha sido creada con motivo del 500 cumpleaños de la ciudad de la habana.

Habana 500 es un viaje por la Habana de los tiempos modernos pero recordando durante el recorrido los primeros suspiros de vida de esta ciudad. El perfume comienza su viaje con una hola de mar que rompe contra el muro del malecón de la habana, y continúa su día luminoso con el sabor de un buen mojito cubano. Al cabo de una media hora de frescor, alegría, baile y positivismo, nos sentamos a degustar un par de tasas de café cubano,negro, realizado con el cariño de la amistad típica en los hogares habaneros. Luego para dar una mirada más panorámica a la bahía nos montamos en un coche americano de los años 50 y degustamos de un sabroso y bien redondeado olor de cuero bien mezclado con madera de cedro. Para terminar el viaje no hay nada mejor que visitar tropical y terminar con alegría y sexualidad típica de los cubanos.

Habana 500 es un perfume que evoca nostalgias, que te hace volver y reconquistar los amores del pasado. Es una fragancia con una longevidad muy buena pero en ningún momento es un aroma que te invade, es más bien adictivo y te invita a acercarte y fusionarte con su historia!
Es un perfume tenaz, persistente pero no invasivo

Notas de salida: Acordes marinos, hierba buena
Notas de corazón: Cuero, café, leche, madera de cedro, ámbar
Notas de fondo: Almizcle, madera de sándalo, ámbar gris

Solo se han creado 500 unidades de esta fragancia de edición limitada.

 

Marca

RENIER

RENIER

"Artista desde niño. Renier es la tercera generación de una familia de artistas plásticos de la mayor isla del caribe. Desde pequeño jugaba con una bola de barro que su padre ponía en sus manos para poder trabajar. Así recreaba las formas que su primer maestro le dejaba como ejercicio, en ocasiones jugaba y en otras terminaba lleno de barro.

En los años de su juventud siempre fue un laborioso apasionado de muchas de las manifestaciones plásticas que le rodeaba, la pintura, el diseño, la cerámica... Muy pronto comenzó a interesarle la procedencia de ciertos olores de los materiales con los que trabajaba. Los disolventes de los pigmentos al óleo, el aroma que desprendía el cuero cuando era pirograbado, el olor de la barbotina y muchos otras experiencias olfativas.

Pero fue precisamente la escultura artística en maderas lo que más le cautivó y motivó sus intenciones relacionadas con las fragancias; La amargura del Guayacán, el dulzor del cedro o el precioso aroma de la Sabina le dieron la inspiración definitiva para sentirse atrapado por la magia de los perfumes y los deseos de experimentar.

Así nacieron los primeros experimentos con materias directas de la naturaleza, mezclados con alcoholes o agua.

Le gustaba clasificar los olores típicos que le rodeaban en su cuba natal, sobre todo los que encontraba en sus viajes a la casa de campo de sus abuelos, el olor del Galán de Noche, La pomarrosa, La fruta de la guayaba, las flores, entre muchos otros. Cerraba sus ojos y para perpetuarlos en su memoria los relacionaba con colores.

Se hacía muy complejo en la isla adquirir perfumes. Los recuerdos más inmortales que el artista guarda en su memoria de por aquellos días son perfumes como el Moscú Rojo, un clásico, y una de las mejores Fragancias que se podían encontrar en la Cuba de finales de los 90.

Después de encaminar satisfactoriamente su carrera plástica y una vez establecido en Europa fue cuando Renier pudo conocer de cerca grandes clásicos de la perfumería moderna.

De repente tenía dos pasiones, dos amores, dos mundos muy diferentes pero con muchas cosas en común, de algún modo tenía que conseguir unificarlos. Su primera idea fue realizar un perfume por exposición pero era poco, no se sentía lleno profesionalmente!

En esos años de búsqueda interior, fue cuando conoció al maestro Perfumista Daniel Josier! Quién comenzó a instruirle en los bellos caminos de la perfumería! De esta forma maduró su idea y decidió crear su marca de perfumes y crear cada perfume inspirado en uno de sus cuadros. Incluso ir construyendo ambos simultáneamente. Las primeras fragancias de Renier son el resultado de sus pinceladas y la cooperación con el propio Daniel Josier.

Es una bendición tener una doble motivación creativa. Renier no solo disfruta de sus pinturas, sino también de sus diseños para sus perfumes. Toda la imagen de sus productos, desde su botella hasta su caja, incluso su estilo de ofrecerse pasa por las manos de Renier.

Cada pincelada tiene su olor propio."

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